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Buenos Aires, 5 de abril de 2010. La semana próxima, en el ámbito del 21º Congreso Siderúrgico Brasileño, se realizarán en San Pablo las reuniones del Directorio del Instituto Latinoamericano del Fierro y el Acero (ILAFA) y de su Grupo de Comercio Internacional. La industria siderúrgica argentina llevará entre sus temas de preocupación el rol de China en la siderurgia global, superada la crisis del año 2009.
Al finalizar la implementación del plan de estímulo que aplicó el Gobierno Chino para enfrentar la crisis financiera global del 2009, existe un temor generalizado en el mundo siderúrgico de que China vuelque a los mercados internacionales sus excedentes de producción y los sobrestocks que acumuló durante ese año. En un contexto de mercado siderúrgico fragilizado por la crisis global y afectado también por los aumentos que se están produciendo en los costos de los insumos siderúrgicos (principalmente el mineral de hierro), el comportamiento de China constituye una seria preocupación para la siderurgia de América Latina. A saber: • La participación de China en la capacidad instalada siderúrgica mundial viene creciendo en forma significativa. Mientras en el año 2000 era del 14%, será mayor del 40% del total mundial en el 2012. • La sobrecapacidad instalada en China es de aproximadamente 170 millones de tone-ladas, más de 25 veces la capacidad de producción argentina. China explica que sus niveles de producción siderúrgica guardan relación con el volumen de su demanda interna. Sin embargo, a partir del año 2004 la producción superó la demanda, y a partir de allí los excedentes crecen en forma exponencial. • Afectada por la crisis global, la demanda de acero durante el 2009 se redujo drásticamente en casi todo el mundo. Los países desarrollados vieron caer su demanda en más del 30 %, con una caída en Estados Unidos de 41 % en 2009 respecto de 2008 y del 35 % en la Unión Europea. En América Latina la caída fue de 25%. En cambio, en el mismo período China mostró un crecimiento de su consumo interno de acero del 25 %. El plan de estímulo del Gobierno Chino y un proceso de acumulación de inventarios derivado de movimientos especulativos, explicarían el alza del consumo chino en el 2009 según diversos analistas globales. • Debido a la sobrecapacidad productiva de China y a su agresiva política exportadora generalmente basada en prácticas contrarias a los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio, se han intensificado en todo el mundo las medidas de protección contra los productos siderúrgicos chinos. En este contexto, los países procuran salvaguardar sus industrias y empleo local, implementando medidas antidumping y de subsidios contra China, acelerando en consecuencia el potencial desvío de comercio hacia América Latina y hacia Argentina en particular. Ya en el segundo semestre del 2008, la OMC relevaba un aumento del 17 % de aperturas de investigaciones antidumping respecto del mismo período de 2007. China se consolidaba también como el país objeto del mayor número de nuevas investigaciones, con 34 investigaciones iniciadas contra sus exportaciones. Además, los metales comunes o productos siderometalúrgicos se constituían en el mismo período como los productos objeto del mayor número de nuevas investigaciones. Estados Unidos, Canadá y en menor medida la Unión Europea vienen liderando la imposición de medidas antidumping contra China en los últimos años, con derechos compensatorios que superan el 600% (ej.: EEUU versus China, en caso de subsidios en tubos soldados de uso estructural, 2009). También los países en desarrollo como México, Colombia, Brasil, India, entre otros, aplicaron medidas antidumping contra productos siderúrgicos chinos y de su cadena de valor. En conclusión, y frente a las deliberaciones a realizarse en San Pablo los días 13 y 14 de abril próximo, la industria siderúrgica argentina reiterará el alerta a los gobiernos de la región respecto del factor desestabilizante que desempeña la industria china, con la finalidad de agilizar los mecanismos de defensa de sus respectivos mercados domésticos para salvaguardar la ocupación de la mano de obra local.
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